Seguimos en Mallorca. En el pueblo de Alcúdia la tienda de informática Beep (en realidad, una franquicia) de la localidad mostraba hace unos días este cartel:

Al parecer, una de las propietarias del local (esposa de un ex-candidato a la alcaldía del pueblo) estaba harta de que unos rumanos (sic) hubiesen robado en la tienda por valor de 3.000 euros.
(No perderse el detalle ortográfico de “hechando”)
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